En algún momento llegará el amor
viernes, 6 de febrero de 2009 - - 6 Comments
La historia que marcó mi vida
Fue en una mañana, con un sol radiante y un cielo disperso de pequeñas nubes, lleno de pajarillos que hacían más viva y alegre esa mañana. Estoy a punto de casarme. Llena de nervios, como la primera vez que vi a mi futuro esposo.
Es difícil recordar la fecha exacta que por primera vez tuve una conversación con él, pero lo que más recuerdo fue la forma de como lo conocí.
Fue hace 10 años, un 31 de marzo de 2005, que yo tuve contacto con su mejor amigo, Guillermo. Yo cursaba noveno grado, en un colegio católico, La Asunción, de San Salvador. Esa mañana jamás la olvidaré, me encontraba con tres amigos: Katherin, Ana y Enrique. Estábamos en clase de Literatura, con un ambiente agradable, recibí un mensaje a mi celular en donde decía: “Hola soy Guillermo”. Mi corazón latía y mi estomago lo sentía lleno de mariposas. Al cabo de un mes, Guillermo y yo nos hicimos novios, pero por razones del destino lo de nosotros no funcionó.
La relación con Guillermo me dejó un nuevo amigo. Él hace que las cosas se vuelvan más fáciles. La verdadera razón del acercamiento fue Ana; él se encontraba enamorado y yo le trataba de ayudar. Pero por razones de la vida lo de ellos nunca sucedió, y nuestra amistad no se terminó. A medida que pasaba el tiempo ese cariño fue creciendo.
Fue una noche, calurosa y callada, tuvimos una conversación por mensajes:
-Sabes estoy escuchando canciones románticas.
-¿De verdad? Y ¿Cuál escuchas?
-Es la de Reily:”Amor del bueno”, me trae bueno recuerdos. Con un poco de picardía y pena le contesté.
-A mi también...
- Me recuerda a ti y cada estrofa significa mucho para mí. Le dije
- Pues es muy bonita esa canción, y sabes Te am...
Esa noche cambio mi forma de verlo. Era un sentimiento extraño que ya no era de amigos, sino de algo más.
Guillermo todavía seguía presente en mi corazón, pero lo que sentía por su mejor amigo era distinto. Todos los domingos lo miraba y mi corazón se alteraba al verlo.
Al cabo de dos meses, era las seis de la tarde, un dos de octubre de 2005, El Salvador estaba alertado por un fenómeno natural que nos iba a invadir: el huracán “Adrián”. Aunque el ambiente era tenso, para mí se transformo en un día que jamás lo olvidaré. Un cielo triste y oscuro, invadía al país. Recuerdo que me encontraba en la habitación de mi hermano y escuchando música. Cada mensaje que me mandaba tomaba más cariño hasta que me dijo:
-Sabes cada día que pasa te tomo mas aprecio, no puedo dejar de escribirte ni de pensar en ti. Y te quisiera preguntarte algo...
- ¿Si? contesté con pena
-¿Quisieras andar conmigo?
No sabia que decirle, yo lo apreciaba mucho pero no quería que jugaran otra vez conmigo. Y lo que impedía esta relación era mi cercanía con Guillermo. Pero era tanto el amor que le tenía que no importo todo eso y le dije:
-Pues yo también te aprecio mucho y esta bien; intentémoslo.
Al principio nadie sabia de nuestra relación, nos tratábamos como amigos pero por mensajes éramos dos personas distintas, llenas de cariños y piropos. Al final, les contamos a todos de nuestra relación, nuestros amigos se quedaron sorprendidos pero, les alegro la noticia.
A los 3 meses les comunicamos a nuestros padres que éramos novios, aunque estábamos muy jóvenes para un compromiso serio, queríamos que ellos se dieran cuenta de nuestra relación. Lo único que nos pidieron nuestros padres fue que nos cuidáramos y nos respetáramos.
-Papá tengo novio.
-No te voy a impedir que te enamores. Pero, cuídate, no quiero que me vengas con “regalitos” después. Me contestó mi papá.
-Eres muy pequeña para andar pensando en novios, pero esta bien que nos hayas tenido confianza para contarnos. Dijo mi mamá con tono tranquilo.
Para ellos fue difícil aceptar que ya estaba creciendo, pero lo que siempre le voy a agradecer a mis padres es la confianza que me brindaron.
A veces era difícil estar de acuerdo el uno con el otro y por pequeñas cosas nos molestábamos. Aunque esos momentos hacia que nuestra relación se volviera más fuerte. Pasamos por momentos agradables que nunca olvidare: Cumpleaños, graduaciones, día de la madre, día del padre, celebraciones de la iglesia y sobre todo, las misas dominicales.
Las amistades que teníamos algunas se alejaron y otras están presentes este día.
Guillermo sigue siendo nuestro amigo y mi mejor amiga: Alexandra, es ahora su esposa, serán nuestros padrinos de bodas. Es extraño como acabo todo esto, pero de lo que si estoy segura es que algo especial quiere Dios, para cada uno de nosotros.
Su nombre es Diego. Ese joven que me robo el corazón desde aquella noche que me mando ese mensaje que decía:
- Pues es muy bonita esa canción, y sabes Te am...
Estoy a punto de dar un gran paso en mi vida, de convertirme en esposa. Vestida de blanco afuera de la iglesia, acordándome de todo lo vivido con él. Llena de emociones, con mis ojos llenos de lágrimas, al recordar de todo lo hermoso que me ha regalado Dios.
Amigos y amigas, familiares, compañeros de trabajo se encuentran aquí, compartiendo este momento de mi vida. Todos alegres y emocionados, al verme me abrazan y me felicitan.
-Vamos ya. Ya llego la hora. Dijo mi mejor amiga Alexandra
-Estoy nerviosa amiga. Gracias por todo el apoyo que me diste en aquellos momentos que sentí decaer. Te quiero mucho.
-Yo también te quiero mucho amiga. Apurémonos que van a pensar que te arrepentiste. Contestó con una sonrisa.
Al fondo, frente al altar, veo a mi futuro esposo nervioso, ansioso, con una gran sonrisa y esos ojos que me dicen: te amo. Me esperan.
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6 comentarios:
Me ha encantado mucho la historia!d vrdad q cuando es verdadero amor, no hay barreras que lo obstruya!!animo para todos aquellos q no han encontrado el amor...no se desanimen que si no tienen a alguien a su lado es nada mas que porque Dios se encuentra preparandolos de diferentes maneras!amor no es aquel que se busca...sino aquel que llega cuando no lo estabas buscando!
saludos!
Muy bonito tu texto. Vale la pena luchar por el amor.Así como dice tu título en un momento llega el veradero amor a tu vida, cuando menos lo esperas.
Que hermoso. Es un cuento de hadas, ojala mi amor hubiera omenzado de esa manera, sin embargo, nuestro amor tambièn ha durado, pero aùn no estamos preparados para dar ese gran paso. Gracias por escribir esto.
te deseo lo mejor del mundo y miles de bendiciones, que todo sea conforme a sus corazones. luchen cada dìa por ese amor. Que, pero que bello.
Ah, la vieja historia de los mejores amigos. Muy buena historia, por cierto. No hay que desanimarse, hay que luchar hasta las últimas consecuencias, pero sin perder la cabeza.
Me gusta mucho como has reflejado tu experiencia con el amor. Siempre aprendemos de lo que nos pasa y reflexionamos sobre ello. Ánimo en todo.
Hola!
Hey sabes es una muy bonita historia!! Es bien linda! espero que todo se cumpla conforme a lo que desees pero principalmente a lo que desea Dios!
Cuidate, bendiciones..!!
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